Yucatán

3 opciones una solución: Paso deprimido.

Con una inversión de alrededor de 30 millones de pesos, los estudios y proyectos realizados por el Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán y especialistas de la Facultad de Ingeniería de la UADY, presentan como la propuesta más viable para solucionar el problema del distribuidor vial de prolongación de Paseo de Montejo es elevar el nivel de los carriles inferiores y conservar los carriles superiores, adecuando los accesos de los vehículos a la glorieta, a fin de privilegiar una mejor movilidad en la zona.

En rueda de prensa el Primer Edil indicó que la propuesta será turnada en los próximos días a Cabildo para su eventual aprobación, a fin de dar inicio al proceso de licitación para realizar las obras y poder abrir a la circulación ese eje vial, cuyos carriles inferiores llevan 130 días cerrados al tránsito.

Renán Barrera destacó la importancia de la participación ciudadana en éste y todos los temas del Ayuntamiento, ya que eso garantiza un buen gobierno, cercano e incluyente.

El Alcalde recordó que ante las múltiples y constantes dificultades registradas por el distribuidor vial, el Ayuntamiento inició la búsqueda de la mejor opción para dar una respuesta clara y concluyente al problema y es por eso que se convocó de manera formal a los especialistas en la materia para que elaboren propuestas cuantificables que nos permitieran tomar las mejores alternativas de solución.

También hizo un breve recuento de los daños que presenta el distribuidor vial en más del 50% de su estructura, como paredes, cárcamo y carpeta de rodamiento, afectada por cuarteaduras y filtraciones.

Asimismo, agradeció a los meridanos su comprensión por el tiempo que ha llevado la búsqueda de las mejores soluciones de esta condición estructural que se recrudeció con el paso de las tormentas tropicales que impactaron a Mérida el año pasado, pero que nos permite aún bajo estas circunstancias, impulsar una cultura de corresponsabilidad social.

Durante el encuentro, el Ing. Jorge Arcila Arjona, ex presidente y miembro del Consejo de Honor del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, presentó las tres propuestas turnadas al Ayuntamiento y elaboradas luego de minuciosos estudios y análisis de la zona.

En la primera estrategia presentada por los especialistas se sugirió disminuir a un solo carril en cada sentido del tránsito por debajo de la glorieta y aumentar a dos carriles en la parte superior a nivel de la glorieta.

La segunda estrategia contempla elevar la superficie de rodamiento de los carriles inferiores (no más de 1.50 metros sobre la superficie actual) y conservar los carriles superiores adecuando los accesos de los vehículos a la glorieta. Dicha elevación permitirá aprovechar el espacio debajo de los carriles inferiores para construir un nuevo cárcamo que garantice la hermeticidad e integración de los nuevos elementos de muro y losa de rodamiento.

Según se explicó, la elevación de la pendiente de descensos y ascensos disminuiría en un 4% el paso de vehículos pesados que transitaban sobre los pasos inferiores.

La tercera estrategia, comentó, consiste en rellenar todo el paso dejándolo al nivel anterior a su construcción. Según consideraron los expertos, esta decisión sería la menos viable tomando en cuenta los datos arrojados por el estudio vial, debido a que a más tardar en 30 años se tendría que adecuar nuevamente para hacer más ágil el aforo de vehículos.

Al respecto, el director de Obras Públicas, Ing. David Loría Magdub, dio a conocer que de acuerdo con los análisis y proyecciones de movilidad, tanto vehicular como peatonal, la estrategia de elevar los carriles inferiores es la más viable incluso tomando en cuenta una curva de costo-beneficio.

Señaló que en esa obra se invertirían de 25 a 30 millones, en contraste con los 46 a 50 que se requerirían para rellenar el paso a desnivel.

La primera estrategia costaría de 16 a 20 millones, pero representaría a corto plazo más perjuicios que beneficios a la vialidad.