Yucatán

La invitación para vacunarme fue inesperada: Marco Cortez

La invitación para vacunarme llegó de manera inesperada, yo tenía ya planeado ponerme la vacuna contra la influenza y ya había programado ir a la secretaria de salud a ponerme esa vacuna, recuerda Marco Cortez Navarrete, uno de los yucatecos voluntarios para la vacuna experimental del COVID-19 en su fase III del laboratorio filial del corporativo Johnson & Johnson .

Marco Cortez es un hombre que se ha desenvuelto en los medios de comunicación, hace tan solo unos años era el jefe de prensa de la máxima casa de estudios, la Universidad Autónoma de Yucatán de donde ya es un trabajador jubilado, ahí conoció al médico que lo invitó a vacunarse, recuerda:   “el me hablo y me comento  -mira Marco van a aplicar aquí en Mérida una vacuna del laboratorio Jassen- me dijo que era una vacuna holandesa y una de las 3 más efectivas que hay en el mundo en estos momentos”.

No lo tuve que pensar mucho, sin titubear, lo hice por mi salud, por que hay que ponerle un freno a todo esto, y aquí estoy auto-monitoreandome.

La vacuna del laboratorio Jassen en su fase 3  pertenece al corporativo de la multinacional estadounidense Johnson & Johnson y en  Yucatán, aplicaran más de mil 600 dosis para probar su efectividad frente al virus que provoca la pandemia por la enfermedad de Covid-19 y Marco Cortez es uno de esos voluntarios.

Dice estar convencido de aportar al desarrollo de algo tan importante que se está haciendo para beneficio de la humanidad y tras la aplicación de la vacuna dijo sentirse cansado y con cierta dificultad para concentrarse, pero solo en el primer día.

Con la amabilidad que siempre lo ha caracterizado, Marco continúa relatando como fue el proceso de esta prueba experimental de la vacuna contra el Covid, él dice que ingresó con todas las medidas de sanidad requeridas al área de análisis clínicos para iniciar su registro: peso, talla prueba sanguínea etc, para integrar su expediente.

Recuerda que muy gentilmente le explicaron el proceso previo a la vacuna y posterior a ella, mientras se encontraba rodeado de figuras azules porque todos en la clínica estaban debidamente protegidos como si fueran astronautas nos dice entre risas al tiempo que señala que en cada fase se tomó una foto, documentando el paso a paso, inconscientemente tal vez por su formación profesional. 

Ya más serio destaca que fue sujeto a esta vacuna por que es un hombre con una enfermedad crónica: asma y es por eso que lo llamaron, y nos dice -entiendo que la fase 3 solo se realizará en 60 mil voluntarios de todo el mundo-

Le pregunto si previo a ser vacunado se sintió nervioso y rápidamente contesta -Si me sentí nervioso, pero contento por que sabes que lo que vas a hacer es por tu bien y por el bien de los demás de echo se me subió un poco la presión-.

Marco Cortez es un hombre de 63 años que  sabe la importancia y trascendencia de esta vacuna es por ello que se atreve a sugerir que así como la UNAM ya se está organizando para cuando llegue la vacuna a México, aquí en Yucatán la UADY podría hacer lo mismo, nos dice.

Dentro de un mes debo regresar a que me hagan otra prueba de sangre y revisen mis niveles mientras tanto aquí seguiré trabajando y con mi familia.

Él es Marco Cortez Navarrete y ya ha puesto su granito de arena como voluntario para demostrar la eficacia de una vacuna, que ya se espera en cada rincón del planeta.

Para despedirse agradece todas las muestras de cariño de sus amigos y desconocidos que le han dejado un mensaje en su muro de Facebook donde este periodista documento su proceso de vacunación