Yucatán

Mani y Sisal: Pueblos Mágicos de Yucatán

El Gobernado del Estado Mauricio Víla Dosal dio a conocer que Maní y Sisal, fueron declarados Pueblos Mágicos de Yucatán, lista de la que ya forman parte Izamal y Valladolid.

Hay que decir que un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, en fin magia que emanan en cada rincón en cada una de sus manifestaciones socio-culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico.

Cabe destacar que, hasta ahora, Yucatán solo contaba con dos nombramientos de este tipo: Izamal desde 2002 y Valladolid desde 2012.

Pueblos Mágicos de México es una estrategia exitosa que ha permitido a 121 destinos en todo el país trabajar en su promoción y desarrollo, aprovechando su gran potencial turístico, historia, cultura, productos y atractivos. Por lo tanto, para el Gobierno de Yucatán es muy importante recuperar y detonar la posibilidad de obtener más nombramientos de este tipo.

Para alcanzar este reconocimiento es necesario cubrir un gran número de requisitos y realizar diferentes procesos ante la Secretaría de Turismo federal (Sectur) por lo que la Sefotur, desde hace varios meses, se dio a la tarea de desarrollar diversos expedientes, siempre de una manera coordinada con los Ayuntamientos correspondientes.

El impulso de estos destinos y otros, en el interior del estado, es parte del Plan de Desarrollo Sostenible de la Sefotur, en el que se destaca la descentralización del turismo para que los beneficios derivados de esta actividad tengan un mayor impacto. En ese sentido, este Plan contempla varias líneas de acción en las que se trabaja en favor de las y los yucatecos.

Esta Certificación traerá grandes beneficios, ya que garantizará el cumplimiento de los estándares sociales, culturales, ecológicos y económicos establecidos en los reglamentos aplicables del Gobierno de Yucatán y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

A su vez, establece estándares para empresas de ecoturismo y turismo sostenible, motiva a la iniciativa privada y a otros prestadores a mejorar su desempeño ambiental, social y económico, al igual que transmite al paseante un sentimiento de confianza y seguridad.