Yucatán

Vandalismo y destrucción en planta desfibradora.

El Empresario José María Ponce Laviada fue víctima de actos presumiblemente de vandalismo e intimidación en La Planta desfibradora Felipe Carrillo Puerto ubicada en la carretera Mérida-Muxupip que fue destruida por un grupo de gente armada.

Ponce Laviada acusa que estos actos son promovidos por delincuentes, para su especulación y fraude masivo con dichos terrenos, por parte de las mafias de robo de tierra en Yucatán, que son respaldadas por poderosos empresarios locales, y protegidos por autoridades estatales corruptas.

La Planta desfibradora Felipe Carrillo Puerto se encuentra en la carretera Mérida-Muxupip y fue adquirida a la extinta Cordemex en 1994, por la empresa Desfibradoras del Noroeste de Yucatán, SA de CV, tiempo después la empresa fue adquirida por el empresario José María Ponce Laviada en el año 2000, y que hasta hoy continúa en su posesión legítima.

Ponce Laviada señaló que gente armada con maquinaria pesada entró a la fuerza al predio, desmanteló la nave industrial existente, saqueando equipos y destruyendo obra civil, con el objetivo de despojar la tierra que ocupa esta planta.

El empresario Ponce Laviada en explicó que desde hace dos años ha recibido amenazas de muerte e intimidaciones por autoridades que poco a poco, han ido despojándolo de tierra y por el cual ya cuenta con una demanda sobre el caso, aun cuando el empresario con mucho esfuerzo e inversión en el área henequenero ha ido reactivando esta actividad, que para muchos está muerta en el estado.

El día de hoy los vigilantes de la nave industrial, reportaron que un grupo de gente armada, con maquinaria y cuadrilla de personas con mazos, picos, vandalizaron y destruyeron todo el lugar; por tal motivo los empleados fueron a pedir apoyo a la policía de Muxupip, quiénes respondieron favorablemente de inmediato descubriendo a los invasores en flagrancia del delito.

Luego llegaron los elementos de la SSP en respuesta al llamado al 911, que el empresario hizo mientras se dirigía a la planta, y es ahí donde la historia empieza a convertirse en novela, explicó el empresario, ya que la versión dada a las autoridades por los vándalos invasores, fue que una persona de nombre Carlos Méndez de Motul los había enviado, y que ellos creían que tal persona era el dueño de esa propiedad, un argumento absurdo tomando en cuenta la forma furtiva y violenta como irrumpieron.

El empresario relato que al llegar al lugar  de los hechos este se encontraba en ruinas, y ya se encontraba ahí el supuesto Carlos Méndez quien alegó haber sido contratado por una constructora de Mérida, es en esos momentos donde  Ponce Laviada describe los sucesos como increíbles, ya que la policía estatal que debía proteger los derechos de Ponce Laviada, y la seguridad de sus empleados, impidió que el delincuente invasor se identificara apropiadamente, y mostrará los supuestos documentos que acreditaban algún derecho sobre esa propiedad.

La situación se Torno más confusa y novelesca comento Ponce Laviada ya que los policías estatales que llegaron al sitio expulsaron al propio Ponce Laviada y a sus empleados de vigilancia, permitiendo que el invasor pusiera candados y cadenas en un sitio que no les corresponde. “en una sucia argucia para intentar legitimar un evidente delito”.

El empresario está seguro de ser una víctima más de gente dedicada a la especulación y fraude masivo integrantes de las mafias de robo de tierra en Yucatán, que son respaldadas -dijo-por poderosos empresarios locales y por autoridades estatales.

Manifestó su profundo malestar e indignación por la deliberada colusión de las autoridades estatales, y dijo que responsabiliza al Gobierno del Estado por cualquier daño que pudiera sufrir, en su persona, su familia o sus empleados. 

 El Empresario José María Ponce Laviada ya interpuso la denuncia correspondiente ante la Fiscalía Estatal, Subdelegación Motul.