Quintana Roo Yucatán

Huracan Delta no cobro vidas en la peninsula.

El Huracán Delta, calificado de uno de los más fuertes de los últimos tiempos y que se perfilaba como muy fuerte desde que en el 2007 azotó Dean la península de Yucatán, toco tierra este miércoles como huracán categoría 4 y degradándose rápidamente a su paso por Quintana Roo.

Un día antes, el martes 6 de octubre, Delta había alcanzado muy rápido la categoría 4 y el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. advertía sobre marejadas ciclónicas y vientos muy fuertes que ponían en peligro la vida.

El huracán Delta se convirtió en la vigésimosexta tormenta dentro de la temporada de huracanes del Atlántico, que se sitúan en los meses de junio a noviembre, y que este 2020 ha tenido un número inusualmente alto.

En la mañana del miércoles 7 de octubre la advertencia de huracán era especialmente para los residentes entre Dzilam Bravo Yucatán y Tulum Quintana Roo incluida la Isla de Cozumely el pronóstico era de lluvias torrenciales para los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, con posibles inundaciones.

Ante ese panorama fueron evacuadas casi 40.000 personas y desplegó a más de 10.000 autoridades civiles y militares en la península.

En la zona hotelera de Cancún los turistas fueron trasladados a los albergues para garantizar su protección, el gobernador de Quintana Roo Carlos Joaquin reportó que el huracán causó destrozos, arboles y postes caídos, así como perdida de energía eléctrica, inundaciones y daños por cuantificar pero sin víctimas que lamentar e informó que las limpieza de la zona ya iniciaron y que el aeropuerto internacional de Cancun se encuentra trabajando.

En el caso de Yucatán el gobernador Mauricio Vila Dosal destacó que el paso de Delta dejo zonas inundadas árboles caídos, caminos cerrados, falta de energía eléctrica, cosechas perdidas y ganado muerto, pero ninguna vida que lamentar.