Internacional

19 Aniversario de los frívolos atentados contra las Torres Gemelas

Como cada año y después de seis mil novecientos treinta y cinco días transcurridos, las imágenes más impactantes reaparecen en los medios de comunicación y redes sociales virtuales.

Era el martes 11 de septiembre de 2001, una mañana bastante agitada por la dinámica social que ocurría en la Ciudad de Nueva York. De pronto, 46 minutos después de las 8 de la mañana, esto completamente se paralizó.

Un grupo de terroristas islámicos secuestraron el vuelo 11 de la compañía American Airlines, un Boeing 767 comercial que viajaba desde Boston hacia Nueva York se estrella contra la fachada de la Torre Norte del complejo World Trade Center. Esto destruye las vías de escape desde la parte superior, provocando que 1, 344 personas queden atrapadas.

Segundos después, el temor aumentaba en esa zona. Gritos, lamentos y una serie de ruidos extremadamente alarmantes aunado al gran polvo que esto generaba, la ciudad de los rascacielos estaba envuelta en un caos.

Alrededor de las 9 horas con dos minutos, surgió el segundo impacto en el mismo complejo, esta vez fue en la Torre Sur. El vuelo 175 de United Airlines se estrelló entre los pisos 77 y 85 ocasionando una gran nube de humo, llevándose todas las miradas de los locales y ciudadanos de todas partes del mundo.

La Torre Sur, tras arder aproximadamente 56 minutos, se derrumbó. El fuego provocó que los elementos estructurales de acero ya debilitados por el impacto del avión, fallaran y no pudieran sostener al gigante edificio. Mientras que la Torre Norte, después de casi dos horas, colapsó.

Alrededor de las 17:55 hora local (23:55 hora española), la televisión iraquí saluda los ataques contra las ‘Torres Gemelas’ y el Pentágono como “La Operación del Siglo” que merecía Estados Unidos por los crímenes que ha cometido contra la humanidad.

Cabe recordar, que las Torres Gemelas albergaban a más de 40, 000 trabajadores y 150, 000 visitantes a diario.

Entre las fotografías que se viralizaron en ese entonces y que aún está presente en las redes sociales virtuales, está la de Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo). Borders, nacida en Nueva Jersey y trabajadora del Bank of America, apenas cumplía su primer mes en ese recinto.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, expresó Borders al diario Daily Mail en 2011.

Ante las instrucciones de su jefe de que no debían salir, hizo caso omiso y emprendió un desafío. La mujer huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Fue en ese preciso instante que su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders no se dio cuenta que había sido captada por el reflector hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Años posteriores a los ataques de las Torres Gemelas, Borders padeció cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos y cada vez que veía un avión le recordaba ese desastroso momento provocándole un gran pánico.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago. Marcy Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001, “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad. Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

En años posteriores, el cáncer se replicó en miles de personas que sufrieron los ataques, particularmente, los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios.

Fuente: Estamos en la Capital