Yucatán

La falta de acción de la Federación ante la pesca furtiva está afectando la fauna de la costa yucateca

La escasez de pulpo y mero que se está presentando en Yucatán se debe, en parte, a la pesca furtiva de ésta y otras especies, situación que se ha agravado debido a que la costa carece de la suficiente vigilancia como resultado del recorte en el número de inspectores que la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) ha designado para la costa yucateca, afirmó el titular de la Secretarías de Pesca y Acuacultura Sustentable (Sepasy), Rafael Combaluzier Medina.

En entrevista, el funcionario estatal indicó que la vigilancia de las costas, el ordenamiento pesquero y el combate a la pesca furtiva son responsabilidad estrictamente de la Federación, a través de la Conapesca, tareas para las cuales la administración estatal ha estado facilitando información sobre las denuncias y datos del sector pesquero, “sin embargo, el aumento en el número de inspectores para resguardar el litoral yucateco es primordial para el abatir esta situación que está poniendo en riesgo a estas especies”.

En ese sentido, Combaluzier Medina explicó que debido a que las órdenes de inspección son firmadas desde las oficinas en Mazatlán, los procesos se han visto complicados, pues al momento se cuenta con un máximo de 4 inspectores para los 378 kilómetros de costa, cuando en las mejores épocas se llegó a contar hasta con 15 de ellos.

“Con el inicio de la nueva administración Federal y debido a la reestructuración que hizo que reduzca el número de inspectores, en estos 6-8 meses de inactividad por parte de estos actores se creó un caos y por eso esperando que la Conapesca apruebe todas las órdenes para traer a más inspectores y tener mejor resguardada la costa”, agregó.

Ante esta situación, agregó que no se trata de una problemática exclusiva de Yucatán, ya que es algo que se está presentando con fuerza a nivel nacional, por lo que los Gobiernos estatales se encuentran exigiendo a la Federación que cumpla con esta tarea lo antes posible.

Detalló que entre las especies que más se han visto afectadas por la pesca furtiva en el estado se encuentran el pepino de mar, la langosta, el pulpo, boquinete y el mero.

Por su parte, indicó que para contribuir a que la Federación cumpla con sus responsabilidades, el Gobierno del Estado está realizando un censo de los pescadores y sus embarcaciones, lo cual, a pesar de no ser una atribución del estado, se está realizando desde el primer día de agosto para facilitar la labor de ordenamiento pesquero al facilitarles la información sobre la población pesquera.

“Esto es tarea del Gobierno Federal porque ellos son los que dan los permisos y tienen que vigilar que quien tenga la autorización la esté utilizando, pues hay muchos pescadores que no están autorizados y lo están realizando, por eso es un tema que no se pude dejar para mañana”, recalcó.

Sobre el censo que la administración estatal está realizando precisó que este 2019 se está recabando información de los pecadores de los 15 puertos del estado y sus embarcaciones, pero para el próximo se censarán los vehículos que transitan con producto fresco en las carreteras del estado, así como las plantas procesadoras y bodegas.

En respaldo al sector pesquero del estado, el titular de la Sepasy recordó que como parte del Programa Peso a Peso se repartieron apoyos por más de 2 millones de pesos, cifra que supera la bolsa de 65 mil pesos que se entregó el año pasado. Además que, por instrucciones del Gobernador Mauricio Vila Dosal, en octubre se abrirá otra ventanilla para que estos beneficios lleguen cada vez a más personas que lo necesitan.

Mientras que, a principios de año, a través del programa de Fomento a la Productividad Pesquera y Acuícola, con una inversión de 40 millones de pesos, se entregó 191 motores, 173 equipos de ubicación satelital y 47 embarcaciones.

Además que, por primera vez en 15 años, hubo un incremento del 10% en el apoyo económico que se otorgó a los hombres y mujeres de mar durante la época de la veda del mero, el cual llegó a 11,800 beneficiarios con un total de 53 millones de pesos en efectivo y despensas.