Sin categoría

“Chalecos amarillos” en Francia: la protesta que llevó a Emmanuel Macron a suspender la subida del precio de los combustibles

Las violentas manifestaciones del pasado fin de semana en París y otras ciudades de Francia han llevado al presidente francés Emmanuel Macron a dar marcha atrás.

La peor crisis de la presidencia de Macron se zanja, de momento, con una moratoria sobre la subida del precio del diésel.

Este martes su primer ministro, Edouard Philippe, ha anunciado una aplazamiento de seis meses para la entrada en vigor de la ecotasa, prevista para el próximo 1 de enero. El alza suponía 3 céntimos de euro más sobre el precio de la gasolina y 6 céntimos sobre el gasóleo.

Philippe aseguró que las medidas no se aplicarán antes de que haya un debate apropiado con los afectados.

Y durante ese tiempo, las autoridades estudiarán que otras medidas se pueden poner en marcha para limitar el impacto de unos carburantes más caros, dijeron a la AFP fuentes gubernamentales.

En el Arco de Triunfo, Macron vió cómo se pintaron grafitis en su contra y hubo daños en las oficinas del monumento, saqueadas el día anterior.

Los destrozos se produjeron el fin de semana durante las protestas de los “chalecos amarillos” en París y otras ciudades de Francia en contra del alza del precio del diésel y el alto costo de la vida.

Desde que comenzaron las manifestaciones hace dos semanas, cuatro personas han muerto en incidentes de violencia en todo el país, incluyendo una mujer de 80 años que fue golpeada por una lata de gas lacrimógeno al intentar cerrar las persianas de su ventana.

Más de 100 personas resultaron heridas en la capital francesa, incluidos 23 miembros de las fuerzas de seguridad, y cerca de 400 personas fueron arrestadas este fin de semana, dijo la policía.

Los “chalecos amarillos” se reunieron durante un tercer fin de semana el sábado y salieron a las calles de todo el país, incluso en Narbonne, Nantes y Marsella.

En los Campos Elíseos, en el centro de París, la policía disparó gases lacrimógenos, granadas de aturdimiento y cañones de agua, mientras que manifestantes enmascarados lanzaron proyectiles y prendieron fuego a edificios.

Se apagaron casi 190 incendios y seis edificios resultaron dañados por el fuego en su totalidad, según el Ministerio del Interior.

Grandes almacenes y estaciones de metro fueron cerrados como resultado de la violencia.