Sin categoría

Taiwan exhibe democracia ante las protestas de Pekín

El cine se ha convertido en el último elemento de discordia entre Taiwán y la República Popular China (RPC) después de que la cineasta isleña Fu Yu, una de las ganadoras de la principal convocatoria cinematográfica local, se pronunciara a favor de la independencia de este territorio al recoger su galardón el pasado día 17.

“Espero que un día mi país sea tratado como una entidad independiente”, declaró Fu al recibir el premio al mejor documental del año, provocando un aluvión de insultos y descalificaciones en las redes sociales de la RPC, que provocó incluso la intervención de la presidenta de Taiwan, Tsai Ing-wen.

La dirigente isleña no sólo exigió respeto para la opinión de Fu y acusó de “acoso” e “intimidación” a los que le criticaban, sino que ella misma se mostró contundente: “Nunca hemos aceptado la fórmula China Taiwán y no lo haremos nunca. Taiwan es Taiwan”, aseguró en su muro de Facebook.

La controversia generada por Fu Yu se ha convertido de forma involuntaria en uno de los hitos del último tramo de la campaña electoral de los comicios municipales que afronta Taiwan este sábado, que coinciden con la convocatoria de varios sufragios destinados a dirimir en referéndum la suerte de propuestas tan significativas como el posible cambio del nombre del equipo olímpico isleño -que ahora participa en esas competiciones bajo la denominación de Taipei Chino, para acomodar las exigencias de Pekín-, la legalización del matrimonio homosexual o el futuro de la energía nuclear.

La polémica cultural ha sido aprovechada por Pasuya Yao Wen-chih, candidato del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP) a la alcaldía de Taipei -la capital isleña- para recordar que en Taiwan se respetan todas las opiniones, incluso las críticas provenientes del territorio continental “porque somos una sociedad libre y democrática”.

“Taiwán es una sociedad abierta y tolerante, y refuerza el hecho de que la democracia taiwanesa y la china comunista, son -de hecho- mundos aparte”, le secundó el diario Taipei Times en su editorial.

Los militantes del opositor Kuomintang, por su parte, han acusado al PDP de intentar aprovechar este nuevo altercado dialéctico para revitalizar su opciones electorales. “Naturalmente el gobierno del PDP y las fuerzas exteriores van a intentar incrementar la tensión entre los dos lados del estrecho y si Pekín baila a su son, podría ayudar a que el PDP agite la bandera de la identidad taiwanesa y cambiar el rumbo de las elecciones”, opinó Sun Ta-Chien, un antiguo diputado de esa formación citado por el diario South China Morning Post.

La decisión sobre cómo identificar a los atletas taiwaneses se ha añadido a la fricción con Pekín, que ha movilizado su notable influencia externa para advertir que si se adopta tal medida, Taiwan quedará excluida de las próximas olimpiadas de Tokio, en el 2020.

Taipei se enfrenta desde hace meses a una imparable ofensiva diplomática de la RPC para intentar aislarla en todos los sectores, incluido el deportivo. Recientemente perdió la organización de los Juegos Juveniles del Sudeste Asiático de 2019, que estaban previstos que se celebrarán en la ciudad taiwanesa de Taichung.

El propio Comité Olímpico Internacional informó al gobierno isleño sobre las consecuencias del referéndum, recordando que la presencia del combinado taiwanés en esos eventos se rige por el acuerdo firmado en 1981, que sólo reconoce el nombre de “Taipei Chino”.